"No hay suficiente amor y bien en el mundo como para darnos el lujo de regalarlo a seres imaginarios."
- Nietzsche
No, no regalaremos nuestro amor y nuestras buenas acciones a seres imaginarios, pero la verdad es que tenemos la mala costumbre de regalarlo a personas que aunque si existen de verdad, y las podemos ver, oler, tocar y escuchar, y en ocasiones hasta saborear, pero que en realidad parecen eso, seres imaginarios.
Esa mala costumbre, sí, esa que tenemos que quitarnos de encima, es la que a veces, más a menudo de lo que nos gustaría, nos hace daño, un terrible daño del cual luego decimos: "No volverá a pasar" pero que siempre vuelve...
Las malas costumbres siempre vuelven, ¿no? Pero segun. En el caso de las personas, esas personas a las que les regalas tu amor y que muchas veces piensas que no valen la pena pero no eres capaz de dejar, siempre vuelven a intervenir en tu vida, y les vuelves a regalar ese amor, sin que sea agradecido en ningún momento. Siempre dices no, pero una mínima intervención y ya vuelves a caer en esa mala costumbre de regalarle cosas a una persona que no las merece, y no la puedes evitar, por mucho que digas "¡basta!"
Suele pasar que las personas que menos te aprecian, esas personas que no se preocupan por ti más que para lo que les interesa, son las que a nosotros más nos importan. Sin quererlo, claro.
Es, más que nada, curioso.